Artículo: VITAMINAS Y MINERALES DEL HUEVO





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VITAMINAS Y MINERALES DEL HUEVO

Además del calcio, importantísimo para la salud de los huesos a cualquier edad, el huevo es un alimento rico en otro nutriente vital para el sistema óseo: la vitamina A, que ayuda a la formación y el mantenimiento de dientes, huesos y cartílagos sanos, y de las membranas mucosas y la piel.


LA VITAMINA A

Es necesaria para el crecimiento y desarrollo de los huesos y para el funcionamiento de todos los tejidos, incluyendo el esmalte de los dientes. Además, tiene un papel muy importante en los procesos inmunológicos al prevenir infecciones respiratorias. Esta vitamina también se conoce como retinol, ya que genera los pigmentos en la retina y ayuda, por tanto, a mejorar la visión, sobre todo ante la luz tenue. Otra de sus virtudes es que aumenta la fertilidad masculina y femenina, al intervenir en la formación de los esteroides, base de las hormonas sexuales.







LOS BENEFICIOS DEL GRUPO B

La vitamina B2 o riboflavina se encuentra en su estado natural en la levadura seca, el hígado, quesos, setas, yogur, leche, carne, pescado, cereales, pan integral, verduras cocidas y también en el huevo.

Es una pieza clave en la transformación de los alimentos en energía, ya que favorece la absorción de las proteínas, las grasas y los carbohidratos. Suministrar al organismo con la dosis adecuada de esta vitamina, evita sufrir ciertos desórdenes fisiológicos como anemia, trastornos en el hígado, conjuntivitis, dermatitis de la piel y las mucosas o úlceras de la boca.

Otra de las vitaminas del grupo B también presentes en el huevo es la B12, que desempeña un papel muy importante en el crecimiento de la persona y contribuye al desarrollo normal del sistema nervioso. Además es indispensable para la médula ósea y para el correcto funcionamiento del tracto gastrointestinal.

La falta de vitamina B12 trae como consecuencia anemia perniciosa o debilidad y desórdenes nerviosos.



VITAMINA D PARA EL CALCIO

En la yema del huevo se encuentra también la vitamina D, que ayuda a mantener los niveles sanguíneos adecuados de calcio y fósforo. De hecho, el huevo es uno de los pocos alimentos que constituyen una fuente natural de esta vitamina, aunque también se puede formar en la piel por efectos de los rayos solares sin la necesidad de ser absorbida.

Del huevo destacan las vitaminas liposolubles A y D, y otras vitaminas hidrosolubles del grupo B como la B12 o B2 (riboflavina).

Por otra parte, esta vitamina es esencial para el crecimiento y el desarrollo corporal, para la mineralización de los huesos durante el crecimiento y, en los adultos, para el mantenimiento de la salud de huesos y dientes. Cuando existe una carencia de vitaminas y calcio, el organismo compensa su ausencia robando calcio del hueso. Esto desencadena una desmineralización ósea (osteomalacia), y los huesos se reblandecen volviéndose frágiles.

Las necesidades diarias de esta vitamina son de 5 microgramos (mcg) para las personas adultas.

En los niños hasta los 6 años de edad, así como en las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, las recomendaciones se duplican (10 mcg) para favorecer un desarrollo óseo y un crecimiento adecuado.

La exposición al sol de cara y brazos varias veces por semana, junto con la ingesta de vitamina D a través de alimentos como el huevo, parece suficiente para cubrir estas necesidades.



PARA HUESOS Y HEMORRAGIAS, VITAMINA K.

Por último, el huevo también es fuente de vitamina K, muy útil para la coagulación de la sangre. Su acción previene las hemorragias internas y colabora en el metabolismo de los huesos.

Además del huevo, hay otros alimentos que aportan buenas dosis de esta vitamina, como las verduras de hojas.



PODER ANTIOXIDANTE CONTRA EL ENVEJECIMIENTO


Para mantener una piel sana y un organismo libre de enfermedades, el cuerpo necesita un ejército de antioxidantes para contrarrestar el daño celular causado por los radicales libres. El huevo contiene cantidades importantes de zinc, selenio, vitamina E y carotenoides que ayudan a este cometido. Además de su agradable sabor, este alimento ayuda a combatir y a proteger el organismo de las agresiones externas.


La respiración en presencia de oxígeno es esencial para la vida celular de nuestro organismo. Sin embargo, como consecuencia de la misma se producen los radicales libres, unas moléculas que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y las grasas.

En nuestro cuerpo existen células que se renuevan contínuamente (las de la piel, del intestino...) y otras que no (células del hígado, neuronas...). Con los años, los radicales libres  pueden producir una alteración genética y aumentan el riesgo de padecer ciertas enfermedades.



MINERALES ALIADOS: SELENIO Y ZINC


Además de proteger las células y sus membranas, el selenio actúa como protector frente a enfermedades  cardiovasculares. Su acción antioxidante también está relacionada con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos el de piel o melanoma. Este mineral es capaz de aumentar la producción de glóbulos blancos y ayuda al organismo a asimilar o metabolizar las grasas de los alimentos.

El zinc contribuye al desarrollo de los huesos y acelera la curación de posibles lesiones. Es un mineral esencial para mantener una piel sana, ya que ayuda al mantenimiento del colágeno.



VITAMINA E PARA UNA PIEL SANA


La vitamina E, que se encuentra en la yema del huevo, es un antioxidante que contrarresta con eficacia el envejecimiento y mejora la circulación sanguínea, un factor determinante para la salud de la piel y el organismo en general. Esta vitamina ayuda a proteger el cuerpo contra los peligros del medio ambiente, como la contaminación, y a regenerar la piel. De hecho, en los tratamientos estéticos se usa después de exfoliaciones profundas para ayudar a la piel a regenerar los tejidos.



CAROTENOIDES: PARA UNA VISTA SANA


En la mayoría de las personas los signos de envejecimiento son evidentes en su sistema visual a partir de los cincuenta años. En el caso de las cataratas es posible la reparación quirúrgica o el trasplante. Pero otra de las causas principales de la ceguera en las personas ancianas es la degeneración de la retina, asociada con la edad. En este caso, desafortunadamente, todavía no existen posibilidades de reparación adecuadas. La retina de nuestros ojos posee una capa compuesta de los carotenoides luteína y zeaxantina, que forman el pigmento ocular. La yema del huevo es precisamente rica en estos dos carotenoides y, por lo tanto, su consumo es adecuado para evitar el deterioro de nuestro sistema visual y evitar un envejecimiento prematuro.


La luteína y la zeaxantina, antioxidantes que interactúan para formar el pigmento del ojo, pueden reducir el riesgo de generación ocular.



INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR 100 GR


Minerales del huevo:
Fósforo: 221 mg
Hierro: 2,70 mg
Zinc: 2,2 mg
Selenio: 18 mg

TEXTO Y FOTOS DEL ARTÍCULO: "Huevo de la granja - Cocina sana para el cuerpo y la mente 05"






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