Artículo: TIPOS Y CLASES DE HUEVOS






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TIPOS Y CLASES DE HUEVOS


Desde el huevo pasado por agua hasta los trufados, pasando por la crema pastelera, la salsa mayonesa o la tortilla española, la dieta mediterránea ha contado siempre con este alimento por su versatilidad y su aporte nutricional. Y no sólo la gallina pone huevos; los de pato, oca, gaviota, avestruz e incluso los de tortuga son alternativas culinarias igualmente sabrosas y nutritivas.



Los huevos de gaviota figuran con frecuencia en los menús costeros, especialmente en verano. Son grises o verdosos, y pesan alrededor de 40 gr. Para su cocción se precisan de 12 a 15 minutos. La yema es de un intenso color amarillo oscuro, tirando a rojizo, y su sabor recuerda al del pescado.


Por su parte, los huevos de codorniz suelen llegar a la mesa directamente de algún caserío. Normalmente, son de color tostado, manchados de marrón oscuro y con un peso aproximado de 10 gr. Se caracterizan por tener menos grasa que los de gallina y, cada unidad, tiene las mismas propiedades nutricionales que 100 gr de leche.


Otra variante es el huevo de ganso, bastante difícil de encontrar en el mercado. Su consumo está prácticamente limitado a los propios campesinos criadores de estas aves.


No ocurre lo mismo con el huevo de pato que, junto al de oca, es el más utilizado después del de la gallina. Suele tener un sabor bastante más fuerte, sobre todo la variedad de pato volador y, a la hora de cocinarlo, debe hervir un mínimo de 10 minutos, ya que de lo contrario podría resultar tóxico.


El huevo de avestruz es uno de los huevos que más llama la atención por su tamaño y peso. Suele pesar entre 1 y 2 kg y su cáscara tiene un brillo peculiar, muy similar a la porcelana. Está cubierta por pequeños poros que, dependiendo de la especie de avestruz, pueden variar de tamaño, distancia y profundidad, aunque, en general, son lo suficientemente grandes como para poder verlos a simple vista. Los huevos de avestruz suelen medir de 14 a 18 cm de alto y de 12 a 15 cm de ancho. Su cáscara, de un grosor de 2 a 3 mm es muy firme y difícil de romper, hasta el punto de que un hombre de peso medio podría subirse en él sin que éste se rompiera.

La clara está formada por una parte más acuosa y otra más espesa, y es más firme que la clara de un huevo de gallina, por lo que se usa a menudo en repostería. La yema, de un tamaño impresionante, es de color amarillo anaranjado y de características similares a las de los huevos de gallina.



UNA ÚLTIMA CLASIFICACIÓN


Los huevos de gallina se pueden clasificar, en función del color de la cáscara, en blancos, amarillos o pardos. Su color viene dado por la raza de la gallina y no afecta al valor nutritivo ni a la calidad del huevo. Por último, se pueden clasificar también por su peso. Los tres tipos básicos son los siguientes: super grandes (XL) con un peso mínimo de 75 gr; grandes (L) entre 65 y 75 gr; medianos (M) entre 55 y 65 gr; y pequeños (S) con un peso máximo de 55 gr.


Cada clase de huevo presenta una cáscara de aspecto distinto y tiene unas necesidades de cocción diferentes.

TEXTO Y FOTOS DEL ARTÍCULO: "Huevo de la granja - Cocina sana para el cuerpo y la mente 05".












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